domingo, 6 de febrero de 2011

¿Dónde quedó?

El niño que fuí llora en el camino.
Lo abandoné allí cuando llegué a ser quien soy.
Pero hoy, viendo que no soy nada,
quiero buscar quién fui, dónde se quedó.



Najma Burdman, Brasil

viernes, 3 de diciembre de 2010

2010

Parece que he sobrevivido a este año y aprendido mis lecciones, pero el costo ha sido la verguenza y la soledad.

martes, 2 de noviembre de 2010

Un beso

Anhelo robarte un beso
para llevarlo conmigo
a los rincones más lejos
donde me espera tu olvido

Un beso con el perfume
de los delicados lirios
un beso que vibre al aire
hablando de nuestro idilio

Que tenga todo lo dulce
que tiene la pimpinela
con el romántico sueño
de la flor de madreselva

Que se me quede grabado
que se mantenga presente
que no lo borren los años
que eternamente lo lleve

Guardaré tan dulce beso
en un cáliz de gardenia
para dártelo muy quedo
en caso de que yo vuelva

Y si la muerte me sorprende
allá en lejano retiro
tu beso estará presente
en mi último suspiro

autor desconocido

martes, 21 de septiembre de 2010

igual

"Nada es fracaso, todo es experiencia".
                                            J. Lacan

....pero duele igual.
                         Esdribeli

viernes, 3 de septiembre de 2010

Ilusiones

gotas que se evaporan
en un estío demasiado prolongado
en una llovizna que refresca
sólo por unos cuantos minutos

ilusiones del desierto...

oasis dibujados por un sueño
guían a los viajeros
que no saben que ellos mismos
son los que han soñado

ilusiones del viajero...

gotas que se evaporan
intentando construir un río
llovizna que refresca
tan sólo unos cuantos minutos

ilusiones de verdad...

paisajes de inobjetable belleza
y escondida fatalidad
a menos que quienes los sueñan
recuerden que es sólo un sueño

esdribeli

lunes, 16 de agosto de 2010

Ausencia

Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.

José Luis Borges